Y para terminar este pequeño homenaje a
Carros de fuego queremos hacer un "breve" inciso dentro de la
Historia de los Videojuegos con un
género de juego un poco olvidado, aunque no nos extraña ya aquellas incombustibles máquinas recreativas de
atletismo destrozaban dedos y botones a partes iguales.
Desde el comienzo de la era electrónica el
deporte ha supuesto un decisorio punto de partida para un sinfín de artículos o dispositivos orientados al mundo del ocio. Las disciplinas deportivas ofrecen un marco conceptual muy nutritivo para generar todo tipo de emulaciones con las que podemos interactuar, y por tanto, podemos mejorar, competir y ganar, sobre todo Ganar.
La industria del
videojuego también lo tuvo claro desde sus inicios. Desde finales de los 70 hasta nuestros días nunca han faltado juegos deportivos de tenis, fútbol, baloncesto, ajedrez, automovilismo, hockey, béisbol, voleibol...y durante unos cuantos años, los
deportes olímpicos. Los
Videojuegos Olímpicos le deben mucho a los salones recreativos con
arcades, al público y también a compañías desarrolladoras como la japonesa
Konami que bajo nuestro punto de vista, fue la que más colorido y diversión aportó a este subgénero.
Konami prescindió de palancas de control y añadió "buenos" botones para sus
Videojuegos Olímpicos. En 1983 lanzó
Track & Field (
Hyper Olympic en Japón), un "intenso"
arcade de dos botones para dejarnos la piel en 6 pruebas: 100 metros lisos, Salto de longitud, Jabalina, 110 vallas, Martillo y Salto de altura. Un año más tarde, coincidiendo con los
Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984,
Konami volvería a sorprender y mejorar la fórmula con un tres botones publicando
Hyper Sports (
Hyper Olympic '84 en Japón), esta vez con 7 eventos: Natación, Tiro al plato, Potro, Tiro con arco, Triple salto, Levantamiento de peso y Pértiga.
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| 3 Botones/4 Players |
Aunque años después
Konami publicase más
videojuegos olímpicos de calidad suprema como
Konami '88 -aprovechando el tirón de los
Juegos Olímpicos de Seúl 1988- o
Super Athlete (
XXVI Juegos Olímpicos de Atlanta 1996) nunca tuvieron tanta repercusión como los genuinos
Hyper Sports o
Track and Field. Ambos títulos tuvieron un éxito tremendo y lucrativo, además se realizaron
ports (adaptaciones) para la mayoría de plataformas de
8 bits de su época como
NES, Amstrad CPC, ZX-Spectrum, BBC Micro, MSX, Shrarp X1, Sega SG-1000 y por su puesto, para nuestro "queridísmo"
Commodore 64, que además de tener una jugabilidad bastante decente en comparación con el
Arcade original, sonaba de miedo.
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| C64: nuestro pixelado atleta levanta peso |
Bajo un criterio personal, nuestro amado
SID del
C64 sonaba incluso mejor que los chips de sonido de la placa
6809 de
Konami del
Arcade original, y eso se notaba sobre todo en las melodías que salían de aquellos ordenadores domésticos de 8 bits como el
Commodore. Todavía hoy es un gran placer poder escuchar el tema de
Vangelis más recordado de
Carros de fuego adaptado magistralmente, como no podía ser de otra forma, por
Martin Galway, uno de los genios más grandes del sonido
Chiptune de la historia.
ESCUCHAR TONO: