Carros de fuego

Chariots of Fire
(Carros de Fuego)
Vangelis
1981
Hyper Sports
Martin Galwy
1985
Carros de fuego, politono

Hola de nuevo.
Volvemos con otro tono indispensable dentro de nuestra Colección dedicada al Cine: Carros de fuego, una película que supone un homenaje al deporte, a la superación personal y que posee una de las Bandas Sonoras más memorables en la Historia del Séptimo Arte.

Cartel de la película Carros de fuego (Chariots of Fire) de 1981 dirigida por Hugh Hudson

La película

Chariots of Fire (traducida como Carros de fuego en España, y Carrozas de fuego en Latinoamérica) es una película británica de 1981 dirigida por el anglo-escocés Hugh Hudson, autor de obras tan importantes como Revolución (Revolution, 1985), Greystoke: la leyenda de Tarzán (Greystoke: The Legend of Tarzan, Lord of the Apes, 1984) o la recién estrenada Altamira con Antonio Banderas (Abril 2016).

Carros de fuego está basada en hechos reales en los que unos atletas británicos se preparan a fondo para participar y competir en los Juegos Olímpicos de París 1924. La cinta tiene como protagonistas principales a dos atletas ingleses de élite: Harold Abrahams interpretado por el actor Ben Cross y Eric Lidell. interpretado por Ian Charleson. Harold y Eric representan el talento y el esfuerzo, competidores que provienen de dos entornos sociales y religiosos muy diferentes pero que tienen un objetivo común para obtener la gloria.
Esta espléndida cinta fue ganadora de cuatro premios Oscar a la mejor película, al mejor vestuario, al mejor guión y sobre todo, a la mejor música.


Fotograma de la película Carros de fuego. Muestra un entrenamiento atletas en una playa

La música

El encargado de realizar una de las mejores Bandas Sonoras Originales de la Historia del Cine fue el griego Evangelos Odysseas Papathanassiou, más conocido como Vangelis, un genial músico y compositor de música electrónica, sinfónica y rock progresivo que ha demostrado su talento en películas como Blade Runner (Ridley Scott, 1982) Antarctica (Koreyoshi Kuraharao, 1983) o 1492: La conquista del paraíso (Ridley Scott, 1992) de las que hablaremos en otra ocasión.


Imagen de Vangelis en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres de 2012. En la imagen aparece abrazando a dos atletas con indumentarias de la película
Juegos Olímpicos de Londres, Julio de 2012
Para la elaboración de nuestro Tono hemos seleccionado el tema principal de Carros de fuego: Titles. Aunque la hemos adaptado y acelerado intencionadamente, estamos seguros de que sonará de lujo en vuestros terminales móviles.

Carros de fuego (Chariots of Fire), portada del disco de Vangelis

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Bonus Track: Videojuegos Olímpicos

Y para terminar este pequeño homenaje a Carros de fuego queremos hacer un "breve" inciso dentro de la Historia de los Videojuegos con un género de juego un poco olvidado, aunque no nos extraña ya aquellas incombustibles máquinas recreativas de atletismo destrozaban dedos y botones a partes iguales.

Flyer del Track & Field de Konami, 1983, Arcade. El cartel muestra unos atletas, una lanzador de jabalina y el texto

Desde el comienzo de la era electrónica el deporte ha supuesto un decisorio punto de partida para un sinfín de artículos o dispositivos orientados al mundo del ocio. Las disciplinas deportivas ofrecen un marco conceptual muy nutritivo para generar todo tipo de emulaciones con las que podemos interactuar, y por tanto, podemos mejorar, competir y ganar, sobre todo Ganar.
La industria del videojuego también lo tuvo claro desde sus inicios. Desde finales de los 70 hasta nuestros días nunca han faltado juegos deportivos de tenis, fútbol, baloncesto, ajedrez, automovilismo, hockey, béisbol, voleibol...y durante unos cuantos años, los deportes olímpicos. Los Videojuegos Olímpicos le deben mucho a los salones recreativos con arcades, al público y también a compañías desarrolladoras como la japonesa Konami que bajo nuestro punto de vista, fue la que más colorido y diversión aportó a este subgénero.

Carátula gráfica del cartucho de NES de Track & Field, Konami, 1985

Konami prescindió de palancas de control y añadió "buenos" botones para sus Videojuegos Olímpicos. En 1983 lanzó Track & Field (Hyper Olympic en Japón), un "intenso" arcade de dos botones para dejarnos la piel en 6 pruebas: 100 metros lisos, Salto de longitud, Jabalina, 110 vallas, Martillo y Salto de altura. Un año más tarde, coincidiendo con los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, Konami volvería a sorprender y mejorar la fórmula con un tres botones publicando Hyper Sports (Hyper Olympic '84 en Japón), esta vez con 7 eventos: Natación, Tiro al plato, Potro, Tiro con arco, Triple salto, Levantamiento de peso y Pértiga.

Detalle de una máquina de Konami Hyper Sports. La imagen muestra la pantalla (insert coin), tres botones de acción para cuatro jugadores, dos a dos como máximo
3 Botones/4 Players

Aunque años después Konami publicase más videojuegos olímpicos de calidad suprema como Konami '88 -aprovechando el tirón de los Juegos Olímpicos de Seúl 1988- o Super Athlete (XXVI Juegos Olímpicos de Atlanta 1996) nunca tuvieron tanta repercusión como los genuinos Hyper Sports o Track and Field. Ambos títulos tuvieron un éxito tremendo y lucrativo, además se realizaron ports (adaptaciones) para la mayoría de plataformas de 8 bits de su época como NES, Amstrad CPC, ZX-Spectrum, BBC Micro, MSX, Shrarp X1, Sega SG-1000 y por su puesto, para nuestro "queridísmo" Commodore 64, que además de tener una jugabilidad bastante decente en comparación con el Arcade original, sonaba de miedo.

Captura de pantalla de Hyper Sports para Commodore 64 de Konami, 1985. La imagen muestra los sprites de nuestros atleta en la prueba de levantamiento de peso
C64: nuestro pixelado atleta levanta peso

Bajo un criterio personal, nuestro amado SID del C64 sonaba incluso mejor que los chips de sonido de la placa 6809 de Konami del Arcade original, y eso se notaba sobre todo en las melodías que salían de aquellos ordenadores domésticos de 8 bits como el Commodore. Todavía hoy es un gran placer poder escuchar el tema de Vangelis más recordado de Carros de fuego adaptado magistralmente, como no podía ser de otra forma, por Martin Galway, uno de los genios más grandes del sonido Chiptune de la historia.

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Logo olímpico con los 5 aros entrelazados: azul, amarillo, negro, verde y rojo



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by:JuanBeat/Gelosoft
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